Cuando llevas tu coche a un desguace, el aceite del motor, la batería o los neumáticos se convierten en residuos que deben identificarse y clasificarse correctamente. La ley establece cómo debe gestionarse cada uno en función de sus características.
Qué es el código LER
LER significa Lista Europea de Residuos. Es, básicamente, un catálogo oficial que pone nombre y número a cada tipo de residuo que existe, para que se identifique igual en cualquier país de la Unión Europea.
Cada residuo tiene un código identificativo que dice exactamente qué es y cómo hay que tratarlo.
Cómo funciona el código LER
El código se compone de 6 dígitos organizados en tres niveles, de más general a más específico:
- Los 2 primeros dígitos: indican el sector o actividad del que procede el residuo.
- Los 2 dígitos siguientes: señalan el proceso en el que se genera el residuo, como el desmontaje de un vehículo o su reparación.
- Los 2 últimos dígitos: identifican el residuo exacto (aceite usado, neumáticos, baterías…)
Cuando el código va acompañado de un asterisco (*), significa que ese residuo está considerado peligroso y requiere un tratamiento especial.
Ejemplos de códigos LER más habituales en un desguace
Así se clasifican algunos de los residuos más habituales:
- 16 01 04* — el vehículo completo, una vez dado de baja
- 16 06 01* — baterías de plomo
- 13 02 05* — aceite de motor
- 16 01 03 — neumáticos
Por qué el código LER es clave en la gestión de residuos
- Determina cómo se va a tratar cada residuo.
- Permite la trazabilidad: se puede seguir el rastro del residuo desde que se genera hasta que se recicla o elimina.
- Protege al que entrega el residuo: con la clasificación y documentación correctas, quien entrega el residuo queda cubierto frente a responsabilidades legales.
- Es obligatorio por ley: todo gestor autorizado debe clasificar los residuos según este sistema.