Si tu coche está en buen estado y tiene ITV en vigor, venderlo a un particular puede darte más dinero. Pero también puede llevarte semanas o meses encontrar comprador, y existe riesgo de impago o estafa en este tipo de transacciones.
Hay algo más importante que casi nadie tiene en cuenta: tú sigues siendo el titular legal hasta que el comprador tramita el cambio de nombre.
Si no lo hace, tú sigues pagando el IVTM, te siguen llegando las multas, y si el coche se usa para algo ilegal, tú apareces como responsable.